RESEÑA HISTÓRICA

BÁSICA

Desde su fundación en el   año lectivo  1990-1991 la Escuela fiscomisional  “Marcelino Champagnat” oriento su acción social, con una educación gratuita a niños y niñas de bajos recursos económicos, que difícilmente podrían acceder a otras instituciones. Al inicio  fueron 65 niños (as). En el año de 1994 se busca la forma de mejorar la institución, logrando en este mismo año se firme un convenio especial entre el Ministerio de Educación y Cultura y la Agrupación Marista Ecuatoriana, que gracias a dicho convenio  se han consiguió cinco partidas fiscales y una partida por parte de la Confedec, esto no fue suficiente para cubrir las necesidades del Establecimiento, por lo que la Asamblea General de Padres de Familia se comprometieron a colaborar con una mínima contribución al inicio del año y participar  en la administración de la misma para mejorar la educación de sus hijos.

La localidad por estos años no presenta indicios de progreso inmediato ni posee capacidad de fuentes de trabajo para todos sus habitantes, muchos estudiantes, hombres y mujeres están obligados a buscar su vida en otros barrios de la ciudad capital o en otras provincias, pocos estudiantes acceden a un bachillerato o universidades.

La vida en el sector es muy dura debido a las condiciones económicas,  poco estables como para obtener fuentes de ingreso seguros para la manutención familiar. Las vías de acceso a la zona poco a poco han mejorado, excepto un tramo de la vía principal que conduce a la escuela, se encuentra en malas condiciones.

 

Quienes viven en esta zona, son familias migrantes de otras provincias, que buscan estar ligadas entre si, por lo afectivo y la seguridad de poder acceder a una vivienda propia, son gente sencilla, trabajadora, solidarios en momentos especiales, pocas familias envían a sus hijos a estudiar al centro de la ciudad

Un grupo de habitantes son quichua hablantes, provenientes de otros lugares que culturalmente, mantienen sus costumbres y tradiciones, tanto religiosas como familiares.

Dentro de este contexto las autoridades del plantel, buscan la manera de que la institución educativa ofrezca una educación integral, por lo que en el l año lectivo 2000- 2001 se logró la creación  del primer año de educación básica, y en el lectivo 2008 – 2009, se logra el funcionamiento del octavo año de educación básica, en los lectivos siguientes  se va creando  el noveno y décimo de básica respectivamente, los mismos que funcionaron hasta el año lectivo 2011 – 2012, nos vemos obligados a cerrar la básica suprior ya que la institución educativa no puede abastecer los gastos económicos que se necesita la planta docente de este subnivel; se decide mantener desde primer a séptimo grado de EGB.

Hoy en la actualidad nuestro establecimiento educativo sigue funcionamiento, bajo la administración, colaboración y acompañamiento de los Hermanos Maristas del Ecuador; tenemos un acuerdo de funcionamiento como una Institución Fiscomisional.

Contamos con docentes fiscales para cada grado, docente particulares de educación religiosa escolar, de educación física, de inglés, de computación; además contamos con una psicóloga y conserje

Nuestra Institución funciona bajo el lema de nuestro patrono “Marcelino Champagnat”. “Para educar a niños y jóvenes primero hay que amarlos”.

Proyecto Educativo

El PEI es un instrumento de planificación que permite que nuestro establecimiento educativo sus proceso en diferentes gestiones que propuestas por el Ministerio de Educación.

El PEI cuenta con cinco componentes:

Misión

Somos una institución Educativa Particular Católica, que se orienta por los principios del estilo pedagógico Marista, al servicio de la niñez y adolescencia de Quito, que promueve el desarrollo humano integral a través de procesos críticos, creativos e innovadores en el marco de las teorías psicopedagógicas actuales y una educación evangelizadora, que forma buenos cristianos y virtuosos ciudadanos en procura de una sociedad justa, equitativa y solidaria.

 

Visión

Nos esforzamos para que  la Escuela de Educación General Básica “Marcelino Champagnat” como integrante de la Pastoral Educativa de la Provincia Marista, alcance la formación integral de sus estudiantes, padres de familia y personal del plantel, a fin de que sean capaces de enfrentar los retos de la pos modernidad, la tecnología y la globalización; y, con sabiduría, se esfuercen en la construcción de una sociedad más justa y equitativa, en la que no hayan excluidos ni marginados.

Como seres trascendentes, creados a imagen y semejanza de Dios, sean modelos de, realización humana, en base a su desarrollo espiritual, científico y técnico; que se comprometan a ser más creativos, fraternos, reflexivos y responsables de sus actos para que vayan alcanzando la perfectibilidad con, el conocimiento pleno de sus derechos y obligaciones.

Valores Institucionales

Nuestra visión tradicional del mundo fundamentada en la tradición oral religiosa se está demostrando inevitablemente. Por ello no es sensato querer recuperar el mundo de valores tradicionales, sino recrearlos, desde el evangelio y desde mundo actual, desde la vivencia y la convivencia.

Desde las perspectivas del evangelio, todo valor aparece como una expresión específica del amor, que se adecua a las diversas situaciones humanas relacionales. Promover los valores es humanizar y humanizar es la tarea misma de la educación. Nuestra institución consciente de la responsabilidad social que tiene, asume, junto con las teorías psicopedagógicas actuales la formación del pensamiento  en la práctica de valores como uno de los ejes más importantes del proceso educativo.

Los valores constituyen un elemento central de la educación para la vida, desde esta óptica consideramos los siguientes:

1. SOLIDARIDAD

Estamos atentos a lo que le sucede al prójimo y nos comprometemos para ayudarle en la medida de nuestras posibilidades. Defendemos los derechos de los demás y al tomar decisiones estamos atentos a las necesidades y las circunstancias de las personas. Compartimos nuestros bienes, tiempo, conocimientos y cualidades sin esperar recompensa.

2. PRESENCIA

Este valor expresa uno de los rasgos propios de la educación de inspiración marista. Se funda en la convicción de que la confianza surge del conocimiento mutuo entre las personas.
Son exigencias de este valor el desarrollo de la capacidad de escuchar, el esfuerzo por conocer en profundidad la singularidad del otro y la disposición de tiempo para relacionarse con calidez y espontaneidad. Implica conocer la cultura del alumno y acompañarlo en las diversas facetas de su vida: el estudio, el tiempo libre, el deporte, la cultura y los grupos de pertenencia. Implica además un estilo de atención prudente, firme y exigente.

3. ESPÍRITU MARIAL

Este valor es un rasgo identificador que motiva e inspira las actitudes y labores formativas de nuestra institución. María es expresión de amor a Dios y a la vida, es modelo de mujer, esposa y madre. Su persona encarna la fidelidad, la entrega generosa, el cuidado por cada uno, la confianza y la sencillez. En el diario vivir de la Unidad educativa Marista  se hace referencia permanente a su persona, a fin de imitar su actitud maternal, su paciencia y su respeto por el ritmo de crecimiento de cada uno. Se tiene presente a María en la oración, en la liturgia, en los espacios físicos y en todas las actividades que se desarrollan.

4. PARTICIPACIÓN

A la luz de este valor se reconocen y promueven diversas instancias de animación y participación que ofrece nuestra institución. Cada persona es invitada a formar parte de la obra educativa marista y a aportar con generosidad los dones y talentos que dispone. Ello supone que cada uno reconoce el ámbito propio de sus atribuciones y se compromete de manera activa y responsable en su desempeño. En el ejercicio de las labores que son encomendadas, cada uno promueve la búsqueda del bien común, armonizando las necesidades  e intereses personales e institucionales.

5. AMOR

Hacemos nuestro el pensamiento de Marcelino Champagnat “para educar a los niños hay que amarlos y amarlos a todos por igual” Educamos a niños y jóvenes bajo esta concepción del amor que implica reconocer y aceptar al educando tal cual es y no como nos gustaría que fuera, porque sólo conociendo y aceptando sus valores y sus defectos, sus aptitudes y  sus carencias propenderemos a potenciar y desarrollar los primeros y a corregir y a enderezar los segundos.

Inherente a este valor están el respeto y responsabilidad valores que  sustentan las relaciones humanas con dignidad y profundidad.

6. JUSTICIA

Concebimos la justicia como exigencia de la dignidad e igualdad de todas las personas. Valorando  equitativamente el trabajo de los alumnos  de  acuerdo  con  su   realidad, esfuerzo personal, etc., desterrando discriminaciones o privilegios. Provocando la reflexión crítica sobre la realidad de la injusticia en la sociedad, para que nadie sea manipulado ni cómplice por la indiferencia o el silencio.

7. EQUIDAD

Promovemos la equidad como valor primordial en las relaciones interpersonales, pues nos permite trazar acciones dirigidas a aumentar y fortalecer la igualdad entre los seres humanos para construir sociedades justas. Esto supone que más allá de cualquier diferencia racial, sexual, cultural, psicológica, generacional o de cualquier otro tipo, todas las personas tenemos en común el hecho de ser humanos, razón por la cual nadie es más humano que otro, ni tiene  más derecho que otro a vivir humanamente.

8. SENCILLEZ

Ser sencillo implica ser y manifestarse tal cual uno es, auténtico, sin doblez. Animamos a nuestros estudiantes para que adopten la sencillez como un valor para sus propias vidas, animándoles a ser ellos mismos en cada situación, a ser abiertos y sinceros, y fuertes en sus convicciones, cargados de un dinamismo espontáneo y generoso que invita a lanzarse, entregarse y colaborar. A la SENCILLEZ añadimos HUMILDAD Y MODESTIA componiendo así el símbolo de las tres violetas de la tradición marista: Dejando que Dios actúe a través de nosotros y “haciendo el bien sin ruido”.

9. TRABAJO

Este valor es un aspecto distintivo del carisma educativo marista y son expresión de ello el cumplimiento del deber, la responsabilidad, la laboriosidad, la constancia y el sentido práctico. Desde esta comprensión del valor adquiere dignidad, sentido y profundidad el esfuerzo que pone el hombre en la realización de sus tareas así como la postergación de la gratificación inmediata. Este valor da sentido a la adquisición de métodos y hábitos de trabajo, la valoración del tiempo y el empleo de los bienes y recursos disponibles.

 10. ESPÍRITU DE FAMILIA

Nuestro espíritu de familia encuentra su modelo en el hogar de Nazaret. El gran deseo y la herencia del Padre Champagnat es que nos relacionemos los unos con los otros como miembros de una familia que se ama. Todos han de sentir que están en casa cuando vienen a nosotros. En la institución debe prevalecer el espíritu de acogida, aceptación y pertenencia, de manera que todos se sientan valorados y apreciados, cualquiera que sea su función o posición social.

 11. INCLUSIÓN

En nuestra institución la inclusión es un enfoque que responde positivamente a la diversidad de las personas y a las diferencias individuales, entendiendo que la diversidad no es un problema, sino una oportunidad para el enriquecimiento del proceso enseñanza- aprendizaje y por ende de  la vida escolar, coadyuvando así a la construcción de una sociedad con igualdad de derechos, dignidad y deberes básicos en las interrelaciones personales.

12. LIBERTAD

Este valor lleva inherente que educadores y  alumnos interactuemos como personas respetuosas de la libertad de los demás, creando  un clima de diálogo que favorezca la libre expresión, pensando por sí mismos y actuando por propia convicción, relacionándose en una sana convivencia.